Casi todas las conversaciones sobre videovigilancia empiezan por la pregunta equivocada. No es «¿cuántas cámaras pongo?», sino «¿qué necesito poder demostrar el día que ocurra algo?». La respuesta a la segunda determina la primera.
Empiece por los accesos, no por las habitaciones
La intuición dice que hay que cubrir superficie. La experiencia dice lo contrario: hay que cubrir puntos de paso obligado. Nadie entra en una vivienda flotando por el centro del salón; entra por una puerta, una ventana de planta baja, un garaje o una terraza accesible. Y para salir con algo en las manos, vuelve a pasar por el mismo sitio.
Esa es la lógica del embudo. Una cámara colocada en un embudo real captura a cualquiera que entre, salga o repita. Una cámara colocada «en el salón, por si acaso» captura una escena amplia donde nadie es identificable.
Detectar, reconocer, identificar: no es lo mismo
La norma técnica europea de referencia para sistemas de videovigilancia (EN 62676-4) distingue varios niveles de utilidad de una imagen según la densidad de píxeles sobre el objetivo, medida en píxeles por metro:
| Objetivo | Densidad orientativa | Qué permite |
|---|---|---|
| Detección | ~25 px/m | Saber que hay alguien |
| Observación | ~62 px/m | Seguir movimientos y ropa |
| Reconocimiento | ~125 px/m | Reconocer a alguien ya conocido |
| Identificación | ~250 px/m | Identificar a un desconocido |
La consecuencia práctica es incómoda: la mayoría de instalaciones domésticas trabajan en nivel de observación creyendo que están en nivel de identificación. La imagen se ve «bien» en el móvil, pero al ampliar el rostro no hay información suficiente para una denuncia.
Regla práctica: reserve al menos una cámara de identificación —campo estrecho, a la altura del rostro, en el acceso principal— y complete el resto con cámaras de observación. Dos bien colocadas rinden más que seis repartidas al azar.
Configuraciones que funcionan
Piso o apartamento: 2 a 4 cámaras
- Puerta de entrada desde el interior, encuadre estrecho a la altura de la cara
- Zona de paso principal (recibidor o pasillo), vista general
- Terraza o ventana accesible, si existe
- Opcional: trastero o zona de bicicletas
Vivienda unifamiliar: 5 a 8 cámaras
- Acceso peatonal desde la calle (identificación)
- Entrada de vehículos y matrículas (cámara dedicada, nunca la misma que la de personas)
- Puerta trasera o de servicio, habitualmente el punto más débil
- Perímetro del jardín en los tramos con menos visibilidad desde la vía pública
- Hall interior, como segunda línea si el perímetro falla
Local comercial: 4 a 8 cámaras
- Entrada de clientes, encuadre de identificación
- Punto de cobro, con visión del cajón y de las manos
- Sala de ventas, vista general antihurto
- Almacén y acceso de mercancía
- Puerta de personal y cuadro eléctrico
Los cuatro errores más caros
1. La cámara «que lo ve todo». Un gran angular colocado alto y en un rincón cubre mucho metro cuadrado y no sirve para nada: todas las caras quedan a menos de 40 px/m y siempre en escorzo desde arriba.
2. Confundir matrículas con personas. Una matrícula en movimiento exige velocidad de obturación alta y encuadre muy cerrado. La misma cámara que identifica un rostro en el portal no leerá una matrícula a 30 km/h.
3. Colocar la cámara a contraluz. Una cámara enfocada hacia una puerta acristalada o hacia el oeste al atardecer entrega siluetas negras. El WDR ayuda, no hace milagros.
4. Olvidar la propia instalación. Si el grabador está a la vista junto a la puerta de entrada, el sistema entero desaparece con el resto de las cosas. El grabador va escondido, y conviene duplicar el almacenamiento en la nube o en una segunda ubicación.
Antes de pedir presupuesto
Llegue a la visita técnica con estas cuatro respuestas preparadas y el proyecto se dimensiona solo:
- Qué quiere poder demostrar: ¿identificar a una persona, documentar un incidente, controlar accesos?
- Por dónde se entra realmente a la propiedad, incluidos los accesos que usted mismo evita usar
- En qué franja horaria le preocupa más lo que pueda pasar
- Cuánto tiempo necesita conservar las grabaciones (recuerde el máximo legal de un mes)
Un sistema bien planteado suele tener menos cámaras de las que el cliente imaginaba al principio, y bastante más utilidad.